¿Cómo somos los chillanenses?
Sufrimos críticas de nuestros vecinos más pequeños y en Concepción nos encuentran huasos. La percepción tiene su lógica, pero también colaboramos inconscientemente.
A principios de los 90´, un grupo de jóvenes chillanenses, aburridos de carretear en los pocos espacios que había para hacerlo en la época, decidieron ir una noche de sábado a Bulnes, donde existía una discoteca de moda. Al llegar a la Plaza de Armas los detuvo una patrulla policial que les preguntó de dónde venían y -tras comprobar el domicilio- la pareja de carabineros les aconsejó que retornaran porque a los locales no les agradaban los chillanenses. Los jóvenes no hicieron mayor caso a la policía y fueron al local, pero no alcanzaron a estar una hora en él, ya que cuando el líder de los visitantes quiso bailar con una bulnesina se armó una feroz pelea que afortunadamente no dejó lesionados graves.
Dependiendo de la situación, la hora y otras circunstancias (como en el caso anterior), lo cierto es que los chillanenses siempre han creado en torno a ellos una forma de ser que molesta a los habitantes de otras comunas de la provincia. Sea provincianismo o un rasgo propio de la idiosincrasia nacional, es típico el recelo a los habitantes de la ciudad mayor, a los de la urbe capital que por lo general hacen notar la diferencia. Algunas veces de forma inconsciente y espontánea; otras deliberadamente, para marcar distancias.
El episodio en Bulnes se dio en un marco nocturno y juvenil, llegando incluso a la violencia, pero no es nueva la odiosidad entre chillanejos y bulnesinos, sancarlinos, yungayinos y coihuecanos. ¿Es normal?, ¿Es propio de nuestra cultura? Y quizás la interrogante más importante ¿Cómo somos los chillanenses?.
Hasta ahora no hay estudios que nos definan particularmente, pero hay claros patrones y numerosos datos como para hacer un bosquejo inicial.
ORGULLO E HISTORIA
"Es más que lo normal, lo de ustedes es como un orgullo demasiado alto, como que se creen por ser de Chillán" - señala Benjamín Gatica, estudiante superior que viaja todos los días desde el secano costero para asistir a clases. Gatica dice que sus compañeros hacen sentir la diferencia y que los ha escuchado tildarlo de huasito, cuando la verdad es que en todo el país señalan a los chillanenses como tales.
El sociólogo Daniel Fuentes corrobora la tesis del orgullo, señalando a La Discusión Domingo que "No conozco a nadie que haya nacido y se haya criado en Chillán, que después de dejar la ciudad no quiera volver a vivir en ella, acá se vive muy bien, la gente es muy cálida y la verdad es que hay cosas de las cuales ufanarse: Chillán se ha levantado tres veces después de ser destruida, acá nació Bernardo O´Higgins, el Padre de la Patria; cerquita nació Arturo Prat; los Parra estuvieron todos en Chillán; Marta Brunet; Ramón Vinay fue reconocido en todo el mundo por su talento".
Gatica además advierte que nos creemos mejores, pensamos que estamos para cosas más grandes, es que la ciudad siempre ha sido una de las más importantes de Chile, no por su tamaño, sino que por lo que ha significado en nombres para el país.
Texto: René Inzunza Valdivia. Fuente: Empresa Periodistica LA DISCUSIÓN S. A.
Nota: Del texto original modifiqué el término Chillanejo por el de Chillanense, ya que considero que es correcto decir así.
Opinión:
Creo que sí se da eso de tildar de huasos a quienes venimos de comunas, aunque no me ha tocado directamente, pero a algunos se los han dicho, incluso a personas se les nota demasiado que vienen del campo, eso no tiene nada de malo, es solo que se nota, y ahí viene la discriminación o el molestar.
Considero que si somos una provincia con una marcada forma de ser, más allá de los nombres de los famosos y grandes aportes que ha dado la provincia al país.



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